Paso 1: Abre la nueva cuenta en paralelo
No cierres la vieja todavía. Mantén ambas cuentas activas durante 60-90 días.
Paso 2: Lista todas las domiciliaciones
Revisa los últimos 12 meses de movimientos de la cuenta vieja. Lista:
- Nómina o ingresos regulares (lo primero a migrar).
- Recibos domiciliados: luz, agua, gas, internet, móvil, comunidad, seguros, gimnasio.
- Suscripciones: Netflix, Spotify, Amazon, etc. (suelen ser tarjeta, no cuenta).
- Impuestos: SAT/AEAT/DIAN, IMSS/Seguridad Social.
- Pagos automáticos: hipoteca, alquiler, créditos personales.
Paso 3: Migra en orden estratégico
- Nómina primero (avisa a recursos humanos con un mes de antelación).
- Servicios públicos (luz, agua, gas, internet, móvil).
- Suscripciones (actualiza tarjeta en cada servicio).
- Impuestos y seguridad social.
- Pagos automáticos (último porque suelen requerir cambio formal).
Paso 4: Espera 60-90 días
Algunos cobros son trimestrales o semestrales. Mantén la cuenta vieja con saldo mínimo (~$1.000-3.000 según país) durante 90 días después del último cobro recurrente.
Paso 5: Cierra la cuenta vieja formalmente
Cuando estés seguro/a de que no hay cobros pendientes, cierra la cuenta vieja por escrito (en sucursal o desde la app si lo permite). Pide certificado de cancelación. Si no lo haces, algunos bancos pueden empezar a cobrar comisiones al detectar saldo bajo prolongado.
España: trámite oficial gratuito
En España, la Directiva 2014/92/UE obliga a tu nuevo banco a coordinar la transferencia de domiciliaciones gratis si lo solicitas formalmente. Pide el "servicio de cambio de cuenta". Tu banco nuevo contacta al antiguo y migra todos los pagos en 6 días hábiles.